El microcemento se ha impuesto en reformas por una razón muy concreta: se coloca encima de lo que ya hay. Sin derribos, sin escombro y con un espesor de apenas unos milímetros.
Su característica principal es la ausencia de juntas: no hay líneas donde se deposite la suciedad, el espacio se percibe más ver web amplio y se puede llevar el mismo acabado del suelo a la pared y a la encimera.
En un entorno como el de Nerja hay aplicaciones que rinden particularmente: terrazas y porches, baños completos y piscinas, donde el sistema con acabado específico resiste el cloro y la sal.
Todo depende de la aplicación. No es un producto que se ponga como una pintura: exige preparar el soporte, imprimar, aplicar por capas y sellar bien. Un sellado deficiente mancha y se deteriora en meses.